Iñaki Hurtangarin sigue en paradero desconocido. Salió de Washington el 4 de enero acompañado de un enanito cabezón (¿guardaespaldas o policía?). Arrastraba dos maletas en las que podría llevar en efectivo los 6 millones de euros que él y su socia, la Infanta Cristina, deben a los contribuyentes españoles. Embarcó en un avión con destino a Londres. A partir de ahí, se le perdió la pista. No llegó en vuelo barato ni a Bilbao ni a Santander, por lo que se descarta la versión de que fuese a devolver a la Agencia Tributaria el dinero que hurtangarinó. Según La Vanguardia, viajó a Barcelona para firmar unos poderes notariales para que terceros le representen en España. ¿Para seguir haciendo negocios sucios y evadir impuestos? ¿Para que le representen en los Tribunales? ¿Habrá ido también a algún juzgado para ponerse a su disposición, entregar el pasaporte y asegurar que no escapará a la acción de la justicia? Recordamos bien las palabras de su Suegro, Juan Carlos de Borbón, que se dice rey ...