Hace justo 400 años, Quevedo miró los muros de la patria suya “si un tiempo fuertes, ya desmoronados”. La casta política ha hecho realidad la pesadilla del poeta. La España recortada está de rebajas. Se vende barata o se alquila por horas. Ni el ciudadano Juan Carlos pudo presidir como rey el Desfile de las Fuerzas Armadas. Por esa razón no se gritó el racial "|VIVA ESPAÑA!", que por protocolo militar debe ir seguido del "VIVA EL REY!". La salud del monarca y el presupuesto militar también están de recortes. Mientras la cadera del Borbón vuelve a articularse, España “sólo” gastó 800.000 euros en exhibir sus musculitos ante el resto de naciones del gimnasio “Atlas Mundial”. Hace dos años, despilfarrábamos casi tres millones en sacar cabras legionarias , avioncitos y tanques a la calle. Por si fuera poco, la ausencia de ese hombre autodenominado rey provocará una estampa inédita: la bandera no se inclinará ante el Ciudadano Número 1. Protocolo m...