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domingo, 10 de julio de 2022

¿A QUIÉN VOTARÁN LOS HIJOS DE TXAPOTE Y AMAIA, LOS ASESINOS DE MIGUEL ÁNGEL BLANCO?

En la tarde del sábado 12 de Julio de 1997 no pude llegar en bicicleta al puerto de Zaldiaran. Me enteré por la radio que habían asesinado a Miguel Ángel Blanco. Me di la vuelta y fui a la sede de RNE en Vitoria para ayudar a los periodistas que estaban de guardia en Euskadi para cubrir lo que pudiera ocurrir después de que se cumpliera el plazo de 48 horas que dio ETA para asesinar al concejal del PP si no se acercaba a Euskadi a los presos de ETA. Fue uno de los asesinatos fruto de la estrategia etarra de "socialización del sufrimiento" avalada por uno de los jerifaltes de Herri Batasuna, Rufi Etxeberria, que hasta el año pasado fue dirigente de Sortu. Tras aquel vil secuestro, las calles de Euskadi dejaron de ser dominadas por ETA y su entorno político. Nadie recuerda en Bilbao una manifestación mayor que la que había pedido la liberación de Miguel Angel Blanco horas antes de su asesinato: concentró a más de medio millón de personas. Fuimos muchos los que descubrimos que la calle no debía ser de Fraga ni de ETA. A partir de entonces yo mismo empecé a acudir a actos públicos de Gesto por la Paz. 14 años después de aquel crimen, ETA dejó de asesinar. Lástima que muchos defensores del terrorismo como herramienta política sigan al
frente de Euskal Herria Bildu, como su coordinador general, Arnaldo Otegi. ¿Qué pasó con el asesino de Miguel Ángel? Francisco Javier García Gaztelu, alias "Txapote", sigue sin arrepentirse de haber disparado dos tiros en la nuca al concejal de Ermua. Sin embargo, hace un año se benefició del acercamiento de presos de ETA al abandonar la cárcel de Huelva para ser recluido en la de Estremera, en Madrid. "Txapote" sigue siendo un héroe para muchos votantes de la izquierda abertzale a pesar de haber estado implicado en 14 asesinatos. Su pareja Irantzu Gallastegi, alias "Amaia", le ayudó a asesinar a Miguel Ángel Blanco y también cumple condena en esa misma cárcel madrileña. Txapote y Amaia tuvieron dos hijos. Desde el año pasado pueden estar más cerca de ellos. Algún día sabremos si
forman parte de alguna de las tres organizaciones disidentes de la izquierda abertzale que rechazan el abandono de la lucha armada por parte de ETA. ATA, Jardun y Gazte Koordinadora Sozialista incluso reivindican sus crímenes. Tiene que ser muy duro tener que ir a la cárcel para ver a tu aitatxo y amatxo. Mucho más si están presos por haber asesinado a tanta gente. Sin embargo, el relato que hace EH Bildu del terrorismo de ETA sigue dando argumentos para que algunos jóvenes crean que en Euskadi hubo una guerra entre dos bandos y que uno de ellos estaba formado por gudaris que luchaban por
defender la independencia de su patria. Aquellos patriotas asesinaron a 858 personas. Bien es cierto que el GAL asesinó a otras 27 personas. Ahora que se cumplen 25 años del crimen que le costó la vida a Miguel Ángel Blanco es el momento de seguir reivindicando un relato democrático y justo elaborado por historiadores y no por políticos batasúnicos que creen que un conflicto creado para sustituir en Euskizofrenia la bandera española por la ikurriña justifica tanta sangre derramada.

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