Los cafés de Berta hacen más milagros que Monseñor Escrivá. ¿Democracia interna? No, ni se le parece.. Para hacer carrera política en el PP hay que tener padrinos. A Arantza Quiroga la bautizó Antonio Basagoiti cuando la designó sucesora hace 10 meses. Ya llevaba la bendición del capo di tutti capi Jaime Mayor Oreja. Por si fuera poco, la Cospe la apadrinó y la confirmó como su mujer en la trinchera vasca. Dicho y hecho. Bien sacramentada, Quiroga le ha ganado el pulso a Soraya Sáenz de Santamaría, que apostaba por Alflonso y los suyos, y se ha comido con patatas a Iñaki Oyarzábal y ha ganado el Congreso. Eso sí: son sólo el 72 por ciento de votos a favor. 190 votaron en blanco y 59 fueron nulos. Quiroga pidió perdón por haber puesto el partido en la picota con maniobras infantiles en beneficio propio. No faltó el pactado abrazo con Oyarzábal para dar una falta imagen de unidad. Ya veremos... Los abrazos de Arantza, como ella misma, son fríos... ¿Sentiría cariño Iñaki cuand...