Este 5 de setiembre de 2011 se cumple un año desde que ETA nos perdonó la vida a todos. El derecho de autodeterminación que reivindican los independentistas vascos ya no es lo que era desde que no hay asesinatos y tras el estallido de la crisis económica. Hasta este verano, España cuidaba su soberanía como si fuese el hímen de una doncella. Nadie podía profanarla. Como en el recio deporte de la soka tira, políticos españoles y vascos tiraban de la cuerda de la soberanía para demostrar cual de los dos pueblos tenía el derecho a decidir su futuro. Y en estas llegó la crisis y Ángela Merkel rompió la soga y nos robó el pañuelo.
Si ahora estamos indignados, a partir del 20N nos vamos a cagar… La soberanía se ha mudado, ya no reside en el pueblo español, como dice el artículo primero de la Constitución. Ahora vive en Alemania, en el domicilio de Merkel. Que el Banco Central Europeo comprase deuda española en agosto nos va a salir caro. De momento hemos entregado la soberanía,...