A la consejera vasca de Educación, Isabel Celáa, no le parece mal que la directora de Musikene, Carmen Rodríguez Suso, pactara con Pierre Cao su futura colocación como director de estudios orquestales de ese Centro Público de Enseñanza Musical ubicado en San Sebastián. Que después se montase el paripé de un concurso público cuando la plaza ya estaba dada de antemano no le importa mucho a Isabel Celáa. Que Rodríguez Suso y Cao se hubiesen entrevistado en París, que hubiesen sostenido una abundante relación epistolar electrónica antes de la oposición de pacotilla no le importa mucho a Celáa. Pierre Cao ha nacido para el puesto y punto. La directora de Musikene no se entrevistó ni carteó electrónicamente con el resto de aspirantes a la plaza. Y eso a Isabel no le importa mucho… La Consejería de Educación tiene dos varas de medir la legalidad vigente. Una se usa en Musikene. Da el resultado que le apetece a Isabel Celáa. La ley se estira para que Pierre Cao sea profesor de esa Escuela Musi...