A las 7 de esta tarde, Vitoria se manifiesta contra el cierre de dos empresas que nos han estafado a los contribuyentes: Esmaltaciones San Ignacio y Daewoo. Esmaltaciones San Ignacio hacía sartenes y cacerolas en la capital alavesa desde la década de los 50. En 2005, el Ayuntamiento de Vitoria echó el ojo al solar del barrio de Olárizu donde estaba la fábrica y le ofreció 26 millones de euros que pagaría la constructora Urko Urbasco por trasladarse al polígono industrial de Júndiz. Los terrenos fueron recalificados para que allí pudiesen contruirse 1000 viviendas. Por aquel entonces, el Ayuntamiento de Vitoria estaba dedicado a inflar la burbuja inmobiliaria a cualquier precio, una causa respaldada unánimemente por el PP que gobernaba bajo la batuta de Alfonso Alonso, el PNV y el PSE. La ciudad se transformó a golpe de pelotazo urbanístico: nacieron dos nuevos barrios en Salburúa y Zabalgana mientras otras zonas de la ciudad pedían a gritos una rehabilitación, se construyeron cha...